Campus

Muchas familias  envían a su hijo/a  a estudiar un curso académico en el extranjero (o un trimestre). Hacerlo implica sacrificios y renuncias, un acto de generosidad por parte de los padres que los hijos no olvidarán nunca. Pero como todo en la vida, los principios son duros, y nuestros hijos tendrán que aprender a ¨sacarse las castañas del fuego¨, uno de los motivos por los que le enviamos fuera.

aeropuerto

 Estoy escribiendo este post pensando en mi hijo, que se fue el año pasado, y en mi hija que se va el próximo curso. Después de ver, durante 25 años, a un montón de estudiantes y a sus padres, creo que es positivo que os escriba este post, con consejos prácticos, para que vayáis trabajando aspectos que os pueden ayudar antes de su partida y que todo sea más fácil y tranquilo.

carta

No dejéis de leer esta carta apasionante, los consejos de vida que le da un padre a su hijo, cuando éste se va a vivir a Estados Unidos para empezar sus estudios universitarios. Seguro que cada uno de nosotros añadiría o quitaría alguno, son aspectos muy personales, pero es una buena idea para tener en cuenta con nuestros hijos, no hace falta que se vayan un año a estudiar o vivir fuera de casa para escribirles este tipo de carta.

teléfono

Hace poco escribí en mi blog para padres cómo llevar el tema de los móviles con los preadolescentes y los adolescentes. Aquí os dejo otro tema relacionado con los teléfonos y los viajes de nuestros hijos al extranjero.

curso académico

Un curso o programa académico en el extranjero proporciona al alumno un amalgama de oportunidades y circunstancias de aprendizaje difíciles de obtener y desarrollar de cualquier otra forma. Cualidades personales que van a forjar su carácter y personalidad de cara su futuro, facilitándole un curriculum abierto y preparado. Estudiamos a cada alumno en particular, su

Recuerdos para la vida, MARIA PORTA

Miércoles, 14 mayo 2014 por

…”MCM, les tengo que dar las gracias de corazón porque esos meses me ayudaron a aceptar el reto de ser la mujer que quería ser. Me dieron ilusión, ganas, fuerza”. A qué edad empezaste a con MCM? La primera vez que fui de colonias tenía 11 años, en 1997. Fueron dos semanas de colonias en

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