El hábito de la lectura (tercera y última parte)

leer

Cerramos esta trilogía sobre la lectura con los dos últimos pasos: comentar su libro y la necesidad de no romper el hábito de leer.

 

CUARTO PASO

Comenta su libro: la lectura como otro vínculo de unión y comunicación.

Algo que motiva mucho a la lectura es hablar del libro que se está leyendo, él o cualquier miembro de la familia.

A la hora de cenar, por ejemplo, o cuando está con los abuelos o tíos, comentar que se está leyendo un libro muy chulo elegido por él, le dará valor.

Cuando esté leyendo cualquier libro o revista, pregúntale por él. Sigue el argumento, recuerda los nombres de los protagonistas y pregúntale por ellos. Puede ser además un punto de apoyo para ti en un momento dado, como ejemplo para educar, para educarle en la empatia, la afabilidad, la asertividad…

–          ¿Qué te parece?

–          ¡Qué interesante es!

–          ¡A ver qué pasa ahora!

–          Tu qué crees que debería hacer (el protagonista)

–          Pobre, ¿no?

–          ¿Te gustaría ser el protagonista?

–          No hay que hacer nunca estas cosas…

–          ¿Crees que puede suceder esto realmente?

Con estas preguntas él ve que la lectura es también un recurso de temas para hablar, debatir, opinar, preguntar y que todo vale para exponer temas interesantes. Conocen nuestros puntos de vista y aprenden de nosotros.

Hablar con nuestros hijos sobre el libro que se están leyendo o que se han leído es un punto muy interesante. Si vosotros no os habéis leído su libro podéis preguntarle de qué va, por donde va, qué pasa, etc. Es un ejercicio de comprensión lectora, de ordenar lo leído y de resumir y pasarlo a sus palabras, así que es un ejercicio importante. Pero no lo hagáis como ejercicio rutinario, pierde todo el encanto y espontaneidad, es interés por vuestra parte en su lectura y así tenéis que demostrarlo.

Leerse uno de los libros que se haya leído él/ella antes , cuando ya son mayores es también un buen ejercicio.  Además en la adolescencia estos temas unen, los temas también son para su edad y es una forma fácil y cómoda de abrir un debate sobre algo que nos interesa para formarles.

 

QUINTO PASO: El hábito no ha de romperse

No hay que pensar que  cuando ya saben leer ya está todo conseguido, porque lo que realmente nos interesa con el hábito de la lectura son cinco fines imprescindibles que le van a ayudar mucho los próximos años y toda su vida, cinco fines que sólo se consiguen leyendo mucho:

–          Rapidez

–          Vocabulario

–          Comprensión lectora

–          Resumen

–          Concentración

–          Redacción

Por ese motivo hemos de seguir yendo a comprarle libros, sin desfallecer en que alguno lo deje a medias porque es aburrido o no le gusta.  Si es menor de 12 años podemos volver a empezar a leerlo con él, así vemos realmente si es cierto o no que es aburrido.

Si el libro no lo leen cada día pierden el hilo de la historia y se vuelve un aburrimiento de verdad.

Hay unas edades que no son fáciles para comprar un libro pero en las librerías buenas los especialistas saben qué libros son los últimos, los que más se están leyendo, etc.

 

Edades y tiempos de lectura:

–          5/6 años: Deben saber leer

–          7/9 años: Coger confianza, agilidad y comprensión lectora

–          10/13 años: La afición por la lectura ya debe estar encaminada, leen solos en la cama algunos días.

–          14/16: Han de leer mucho. A partir de Bachilerato, cuando empiezan a estudiar fuerte, tendrán menos tiempo para leer; su tiempo lo dedican a salir, deporte y estudiar.

 

La clave como todo en educación es:

Constancia + Paciencia + Entusiasmo

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