Videojuegos, ¿sí o no?

por / Viernes, 29 agosto 2014 / Publicado enLa educación de tus hijos
Videojuegos de acción

Cuántas veces nos hemos preguntado: videojuegos, ¿sí o no? Muchos son los estudios que afirman que los jugadores desarrollan y aumentan habilidades determinadas… La neurocientífica Daphne Bavelier de la Universidad de Rochester ha investigado sobre el tema de los videojuegos y estas han sido sus conclusiones…

El SINC publicó una entrevista a esta neurocientífica y cita:

“Los videojuegos de acción entrenan la atención y la toma de decisiones”

“La capacidad del cerebro para aprender y adaptarse se puede estudiar a través de los videojuegos. Es lo que hace Daphne Bavelier, cuyos trabajos prueban que los jugadores de videojuegos de acción –y no los sociales o de estrategia–, perciben los detalles importantes más rápidamente y toman decisiones más precisas. Ha presentado sus resultados en el octavo congreso de la Federación Europea de Sociedades de Neurociencia.”

¿Los videojuegos de acción son ‘buenos’ o ‘malos’?

“Los videojuegos entrenan muchas funciones del cerebro, como la capacidad de atención y la toma de decisiones rápidas y precisas. Las personas que juegan con ellos refuerzan, sin saberlo, muchas de sus habilidades cognitivas, sensoriales y espaciales”.

“Cerebros acostumbrados a los cambios frenéticos

“El mensaje que enviaría a los padres preocupados porque sus hijos pierden mucho tiempo con los videojuegos es que no son tan malos como pueden parecer –comenta Bavelier–. Mejoran el aprendizaje y la atención de sus hijos, aunque, evidentemente, nada es bueno en exceso“.

“Los resultados de Bavelier muestran que las personas que juegan a videojuegos de acción aprenden “hasta el doble de rápido a hacer algunas tareas”. Esta mejora no se produce con otros videojuegos, como los de estrategia o los sociales”.

“Bavelier explica que nuestro cerebro funciona mediante ‘inferencia probabilística’: “Recoge información del entorno, la ordena y continuamente calcula la probabilidad de que ocurran futuros eventos”. Un ejemplo es la conducción, donde continuamente hemos de predecir la actitud de la persona de enfrente. “Los jugadores de videojuegos de acción están acostumbrados a un mundo que cambia rápidamente”, explica Bavelier, por lo que perciben antes los detalles importantes, filtran la información que no es relevante y toman decisiones más precisas.

Muchas veces los padres oímos cosas y sin saber porque opinamos, dejándonos llevar por lo que dicen otros, que tampoco conocen a fondo el tema, y negamos a nuestros hijos cosas que no conocemos.

El hablar con ellos, dejar que nos expliquen su punto de vista, es bueno. A veces el “NO” rotundo, sin conocer a qué decimos no, les hace cerrarse en ellos mismos y sentirse incomprendidos.

Los juegos hemos de pensar que para ellos son juegos, igual que lo eran para nosotros el Scalextric o el Cinexin.

Los juegos electrónicos pueden servirnos a los padres de muchas maneras, son una forma de negociación y de poner límites desde que son jóvenes, lo que nos ayudará mucho en la adolescencia, una edad en la que han de tener asimilado el ‘NO” rotundo y sin negociación o el depende, “sí, pero…”

No es bueno que los chavales jueguen aislados y solos, hay que darles juegos en los que necesiten jugar con otros, compartir su rato de ocio es bueno y si los padres pueden implicarse mucho mejor.

Por lo tanto, estos juegos sí, pero unas horas determinadas el fín de semana, nunca solo, controlando el tiempo. Yo os recomendaría jugar con ellos, aunque no siempre es posible, de esta forma compartís sus aficiones, algo que le gustará, y vosotros podréis opinar y dialogar con ellos sobre lo que os gusta o no de el juego.

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